BLOQUE 2: FOMENTO DE LA SALUD Y PREVENCIÓN DE LA ENFERMEDAD
1. Nutrición, ejercicio físico e higiene
1.1. Alimentación en la tercera edad
1. La Importancia de la Individualización
La premisa de la que parte esta formación es que el grupo de personas mayores es tremendamente heterogéneo. No existe una "dieta única", sino que en nutrición geriátrica siempre se debe personalizar. El envejecimiento es un proceso dinámico y lo que hoy conocemos como "vejez" se está retrasando gracias a la mejora en la calidad de vida.
2. Valoración Nutricional y Cribado
Para saber si un anciano está bien nutrido, no basta con mirar su peso. Se utilizan herramientas de cribado específicas:
- MNA (Mini Nutritional Assessment): Es el estándar de oro. Evalúa el estado antropométrico, el estilo de vida, la ingesta dietética y la autopercepción de salud.
- ¿Cuándo hacerlo?: Se recomienda realizarlo al ingreso en cualquier centro (hospital o residencia) y de forma periódica en la comunidad para detectar el riesgo de desnutrición antes de que sea evidente.
3. Necesidades de Macronutrientes y Micronutrientes
- Proteínas (El pilar contra la sarcopenia): Son cruciales para mantener la masa muscular. Se debe asegurar una fuente de proteína (huevo, pescado, carne magra, legumbres) en cada toma principal.
- Hidratos de Carbono: Deben ser la base energética, priorizando los complejos (integrales) por su aporte en fibra para combatir el estreñimiento.
- Grasas: Se prefieren las insaturadas (aceite de oliva, frutos secos) por su carácter antiinflamatorio y protector cardiovascular.
- Agua: Es el nutriente más olvidado. El anciano pierde la sensación de sed, por lo que la hidratación debe ser pautada y constante a lo largo del día.
4. Vitaminas y Minerales Clave
Se debe prestar especial atención a:
- Vitamina D y Calcio: Vitales para la salud ósea y la prevención de fracturas.
- Vitamina B12: Su absorción suele estar disminuida por la falta de ácido gástrico (hipoclorhidria) que vimos en el Tema 4.
- Hierro y Zinc: Fundamentales para el sistema inmunitario y la cicatrización.
5. El Desafío de la Disfagia
Uno de los problemas más graves en geriatría es la disfagia (dificultad para tragar). Para abordarla, se utilizan las dietas de textura modificada:
- Dieta triturada: Debe ser homogénea, sin grumos ni espinas, y con la humedad suficiente para que no se pegue al paladar.
- Consistencias: A menudo es necesario usar espesantes para los líquidos para evitar aspiraciones pulmonares.
6. Patologías y Suplementación
El manejo nutricional debe adaptarse a patologías como la diabetes, la hipertensión o las úlceras por presión (donde el aporte proteico debe aumentar drásticamente). En muchos casos, es más conveniente complementar que sustituir: añadir módulos de proteína o vitaminas a la comida habitual en lugar de cambiar toda la dieta.
7. Consejos Prácticos para el día a día
- Realizar 4 o 5 comidas al día para no sobrecargar el sistema digestivo.
- Presentar los platos de forma atractiva (la vista también "come", especialmente si hay pérdida de gusto).
- Fomentar la comida en compañía para evitar la inapetencia ligada a la soledad.